martes, 19 de agosto de 2014

CLÁSICOS...

Leer a los clásicos es una de las tareas más didácticas que puede realizar un escritor. A veces escuchamos sus nombres, que nos suenan a ruinas del pasado, y no nos atrevemos con ellos. Sin embargo, cuando abres uno de sus libros te puedes sorprender con pensamientos que se mantienen vivos hasta nuestros días y con una manera de narrar que jamás morirá. Evidentemente, los habrá mejores y peores pero, por el momento, no he tenido ninguna mala experiencia.
Ahora mismo estoy leyendo "El árbol de la ciencia" de Pío Baroja. No lo leí en el colegio, pero sé que era una de las lecturas más recomendadas por los maestros. La profundidad de las ideas que se exponen me está sorprendiendo. Creo que es un libro para leer en la madurez. 
Anímate y dale vida a un clásico, no te va a defraudar...


sábado, 10 de mayo de 2014

NUEVO CONSUMISMO, PAGA EN TIEMPO

Vivimos tiempos de cambio. Hasta hace poco el estatismo era la norma y los cambios llegaban de la mano de una revolución que sacudía a la sociedad desde sus cimientos. Luego regresaba el estatismo hasta el siguiente salto. Los tiempos actuales son diferentes. Ahora el cambio es la norma. Sólo nos queda comprobar si la revolución vendrá con el estatismo, con la inacción...

El capital gobierna nuestro mundo. Las empresas buscan beneficios sin límite y se lanzan a una competencia feroz por ganar más dinero que otros, lo que provoca un crecimiento constante, una ilusión dorada que pretende atraparnos en su mentira. Antes las empresas buscaban que consumiéramos sus productos, que gastáramos nuestro dinero en lo que ellas producían, transfiriéndoles la riqueza y contribuyendo a su expansión. Actualmente asistimos a una realidad parecida pero mucho más extensiva. El cambio ha sido sutil, sin darnos apenas cuenta hemos pasado a depender de esas empresas. 

Siempre hemos hablado de las necesidades creadas, de esas cosas que antes no necesitábamos y que, fruto de una hábil estrategia comercial, pasamos a necesitar, ya sea un coche, un móvil, un portátil o un armario abarrotado de ropa. No son vitales, pero no paramos de recordarnos que “no podemos vivir sin ellas”. La necesidad que recientemente se ha creado es mucho más refinada y consume nuestro recurso más preciado: el tiempo. 

Desde internet, con las redes tecnológicas extendidas por todo el mundo, el negocio, la obtención de riqueza, ha evolucionado. Nuestro tiempo es su dinero, nuestra presencia constante es su beneficio. Cuantos más somos y más horas gastamos en una página web, una red social, jugando a un adictivo juego de móvil o viendo un programa de televisión, mayores beneficios obtienen las empresas que los mantienen. ¿Cómo? El proceso es tan sutil que tenemos la sensación de que todo es gratuito, que no se nos pide nada a cambio. Cuanto más público tienen, mejor se paga la publicidad que nos bombardea sin apenas darnos cuenta, más personas reciben los estímulos de los anuncios y más “pinchazos” de ratón reciben los enlaces publicitarios. ¿De qué se trata? Sencillo, se trata de ocupar nuestro tiempo, de focalizar nuestra atención, idiotizarnos (literalmente) ante una pantalla durante horas para que seamos manipulables y vulnerables a la publicidad. Aunque no lo parezca, las empresas reciben millones de euros por esta vía, mientras nosotros invertimos nuestra vida en paquetes de varias horas al día enganchados al móvil, al portátil o a la televisión. 

Las consecuencias son evidentes. Tenemos la necesidad de estar conectados, de mirar constantemente facebook, whatsapp, twitter, sálvame en todas sus versiones, de jugar a candy crush o de mantener la dichosa granja virtual… y no nos queda tiempo para lo que realmente nos enriquece, familia, amigos (de los de carne y hueso), leer (algo más extenso que un mensaje de 140 caracteres y que nos aporte conocimiento), hacer deporte, salir a pasear… o cualquier otra afición o vocación REAL. 

Seguimos siendo consumidores y a la vez consumidos, pagando con lo más valioso que tenemos en la vida, nuestro tiempo. 

Como decía al principio, vivimos inmersos en el cambio y apuesto por una revolución pasiva. Nuestra manera de escapar es no hacer nada de esto, abandonar la adicción a lo virtual, vivir la realidad. Apuesto por el “slow life”, por el “vive despacio”, por el “saborea la comida”, “lee despacio, asimilando”, “dedica tiempo a disfrutar al aire libre”, “viaja, pero no a través de las fotos que te llegan por facebook”, “experimenta por ti mismo”… 

Es difícil, la adicción es fuerte y todos (me incluyo) en mayor o menor medida vivimos enganchados a las nuevas necesidades creadas. Para tomar conciencia del cambio y de su rapidez haz un sencillo ejercicio: vete al año 2002 y piensa cómo era tu vida en aquella época, hace tan sólo 12 años, cuando no teníamos móviles con internet, ni redes sociales masivas. 

Complicado, sí, pero no imposible. Debemos tomar conciencia y ser capaces de vivir despacio sin sentir culpa o ansiedad por no estar conectados. Por el momento, me daría por satisfecho con que hayas leído el artículo completo, que no te hayas detenido en los primeros 140 caracteres, que se agotan en el primer párrafo, que no hayas saltado rápidamente a otra cosa para seguir conectado… y es que cualquier pensamiento mínimamente complejo necesita unos cuantos párrafos para ser desarrollado... 

martes, 8 de abril de 2014

RUTA HISTÓRICO-LITERARIA-NATURAL POR MOCLÍN Y SU ENTORNO

Algo recuperado, con el buen sabor de la experiencia aún en la boca, os dejo algunas fotos de la actividad que realizamos el pasado domingo, 6 de abril, donde pudimos disfrutar de la naturaleza y la historia en una fortaleza de la frontera nazarí. Caminamos, nos cansamos, tomamos el sol y recreamos una bonita historia en un entorno impresionante. La actividad ha sido organizada por la asociación de las Jornadas De Novela Histórica de Granada. Desde esta asociación damos las gracias a todos los participantes. Superásteis nuestras expectativas con creces. Formásteis un nutrido grupo de amantes de la novela histórica que se comportó de manera excelente y nos acompañó de la mejor manera posible, fuertes al caminar, atentos durante las explicaciones y comprensivos con los inevitables retrasos. Gracias por acompañarnos, esperamos seguir encontrándonos con vosotros en futuras actividades.





martes, 25 de marzo de 2014

II JORNADAS DE NOVELA HISTÓRICA DE GRANADA

Terminadas las II Jornadas de Novela Histórica de Granada, con el sabor dulce de la experiencia en los labios, comparto con vosotros algunas conclusiones. 

Escribir es una tarea solitaria por esencia. No podría ser de otra manera. Lo mismo ocurre con la lectura. Ambas actividades requieren concentración, aislamiento, introspección… A veces te puedes sentir exiliado del mundo y, aunque el camino compensa con creces esa soledad buscada, actos como las jornadas y colectivos como su asociación son herramientas perfectas para descubrir que son muchos los “locos” que se dedican a esto, que hay muchos escritores y lectores que tienen las mismas inquietudes y los mismos intereses que tú. 

Todos hemos salido enriquecidos de los actos organizados, reforzados en nuestras vocaciones y pasiones, que tantas alegrías nos reportan. 

Personalmente, llevo enriqueciéndome mucho tiempo con todo esto. Conocer a Blas Malo y a Carolina Molina, con los que he colaborado en la organización de las jornadas, ha sido realmente gratificante. Soñando juntos, siento que hemos hecho grandes cosas y que hemos asentado unas bases sólidas para lo que está por venir. Durante los dos días que han durado las jornadas he disfrutado conociendo a personas interesantes, aprendiendo en las charlas de las diferentes mesas, compartiendo mi propia experiencia y escuchando la de los demás. 

Detrás de dos días hay un trabajo de meses, hay colaboradores, patrocinadores, gente generosa que ha ayudado en todo lo que ha podido, ponentes excelentes que han realizado exposiciones magníficas sobre historia y literatura, y, cómo no, la ilusión y el esfuerzo de un director y dos coordinadores… 

Gracias a los que habéis estado de alguna manera. 
A los que no habéis estado, sea cual sea el motivo, no os pido que nos acompañéis, más bien os lo recomiendo. Es una experiencia sumamente enriquecedora…


jueves, 20 de febrero de 2014

NOTICIAS DESDE EL ESCRITORIO...

Llevo bastante tiempo sin escribir sobre mí y en esta entrada aprovecho para comunicar varias noticias. 

Actualmente estoy trabajando en mi próxima novela, que se encuentra en fase de corrección. El trabajo está bastante avanzado, por lo que espero poder publicarla en primavera. De nuevo será una novela histórica ambientada en al-Andalus, pero la temática y la ambientación la conoceréis más adelante, cuando se acerque la fecha de la primera presentación. Con este nuevo proyecto estoy aprendiendo mucho y siento que mi manera de abordar la escritura está evolucionando, como no podría ser de otra manera. Un escritor no para de aprender y de integrar su progreso en sus escritos. 

Por otra parte, también os anuncio mi participación en las Jornadas de Novela Histórica de Granada de 2014. He entrado a formar parte de este proyecto que en 2013 crearon Blas Malo y Carolina Molina, a los que ya considero mis amigos. Las Jornadas nacieron con el fin de crear un foro en el que todos los que amamos la novela histórica (lectores, escritores e historiadores) podamos compartir experiencias y enriquecernos mutuamente. Con ilusión colaboro con ellos para organizar este evento que se celebrará en Granada, en la Biblioteca de Andalucía, durante los días 15 y 16 de marzo. Os animo a acudir y a visitar el blog que mantenemos (http://jornadasdenovelahistoricaengranada.blogspot.com.es/), donde publicamos entrevistas a autores, autoreseñas, crónicas y noticias relacionadas con la novela histórica. 

Este fin de semana se presenta movido, culturalmente hablando. Comenzamos a promover actividades para ir calentando motores de cara a las jornadas. A Blas Malo, nuestro director, lo tendremos el sábado en Montiel, invitado por la asociación MONTIEL MEDIEVAL para dar una conferencia sobre Muhammad V y Pedro I. Carolina Molina presenta sus dos novelas “Iliberri” y “El falsificador de la alcazaba”, el viernes 21 a las 20:30 en el salón de plenos del ayuntamiento de Granada. El sábado por la mañana Carolina guiará una ruta histórico literaria por Granada junto al grupo “Secretos de Granada”. Podéis ver todos los detalles en el blog de las jornadas. Por la tarde, a las 18:30, presento mi novela “El escudo de Granada” en el Taller de grabado “La Granja”, en calle Cañaveral, Granada. Si podéis allí nos veremos. 
Por ahora no hay más novedades, pero pronto las habrá…

martes, 14 de enero de 2014

"EL ESCLAVO DE LA AL-HAMRÁ", DE BLAS MALO

Cuando lees una novela escrita por alguien que conoces y aprecias te planteas el problema de la objetividad a la hora de hacer una reseña. Pero cuando lo que lees tiene calidad, el problema se disuelve y todo se vuelve sencillo. En esta ocasión he leído “El esclavo de la Al-Hamrá”, de Blas Malo. 
Se trata de una novela ambientada en la Granada del siglo XIV, aunque parte de la historia se desarrolla en el reino meriní de Fez. Con maestría, el autor hilvana una compleja historia de ficción que coexiste perfectamente con lo que conocemos de la realidad histórica de aquella época. Aparecen grandes figuras granadinas como Ibn al-Jatib, Ibn-Zamrak o Muhammad V, que cobran vida e interactúan con algunos de los personajes creados por Blas Malo. El reino de Granada en este siglo tiene un especial encanto para mí, de hecho tengo una novela escrita que comparte lugares y personajes con ésta, por lo que leer este libro ha sido bastante agradable. El autor sabe llevarnos de la mano por los entresijos cortesanos, las relaciones diplomáticas, las luchas de poder, la construcción de palacios… 
Con un estilo riguroso y correcto en la forma, “El esclavo de la al-Hamra” nos cuenta la historia de una familia cuya vida se ve trastornada por las ansias de poder de un visir sin escrúpulos. No quiero desvelar la trama principal para animaros a leer el libro, pero sí anticipo que, como en una tela de araña, hay multitud de caminos e historias de vidas que se cruzan para conformar un conjunto coherente y atrayente. A nivel histórico, al hablar de una época que yo mismo he documentado, he podido disfrutar especialmente con las descripciones, e incluso con las conjeturas e hipótesis que el autor construye para explicar ciertos acontecimientos. 
A modo de resumen, se puede decir que es una novela bien escrita, con un armazón bien construido y con un trabajo serio de documentación detrás. Muy recomendable.

martes, 17 de diciembre de 2013

CONSUMISMO Y NAVIDAD

Lleva oliendo a Navidad desde finales de septiembre (a este paso acabaremos comprando los turrones en junio) y nos bombardean con anuncios, noticias, luces y carteles que nos incitan a comprar. Da igual lo que adquieras, lo importante es comprar. La Navidad, como punto álgido del consumismo en todo el año, se convierte en sinónimo de gasto y muchas familias comienzan a echarse a temblar nada más oír un villancico de fondo mientras pasean por la calle. 
Todo esto puede tener varias lecturas. Por una parte, rechazo firmemente el consumismo compulsivo en el que vivimos inmersos, donde tenemos que calentarnos la cabeza para buscar un regalo apropiado para nuestros seres queridos. Me resulta patético que en la opulencia en la que vivimos, tengamos que rastrear en las tiendas nuestros regalos porque las personas a las que van dirigidos tienen ya de todo. La costumbre de regalar, como algo excepcional, tenía sentido en aquellos tiempos en los que vivías con lo justo y esperabas ansioso estas fechas para recibir ese preciado regalo que exprimías durante todo el año. 
Por otra parte, también hay familias que lo están pasando realmente mal, que no cuentan con un presupuesto para regalos ni casi para comida, y que se sienten presionados por la sociedad para hacer compras de Navidad. Es la otra cara de la opulencia, la pobreza, que por desgracia cada vez está más extendida en nuestro país. Los que más tienen gastan sin freno lo que les falta a otros para comer. Ahora nos está tocando ver esta realidad en primer plano, pero lleva ocurriendo desde siempre si comparamos a nivel internacional. Mientras hace quince años todos vivíamos bien y salíamos alegres a las calles comerciales a gastar pagas extras, en otros países miles de personas se morían de hambre. Como siempre, unos acumulan a costa de otros. 
Por último, también hay que ponerse en el lado de los comerciantes, que esperan la Navidad para hacer caja y salir adelante. Es cierto que nuestra economía se apoya en el consumo, que hay muchos puestos de trabajo que dependen de él, que el mundo sólo gira en la medida en que haya un crecimiento constante que creemos que se va a mantener siempre. Pero nos olvidamos de lo que apuntaba antes, nuestro crecimiento se forja sobre la pobreza de otros. Aquí el análisis es más complejo y está pintado de utopía ¿Qué ocurriría si trabajáramos menos, lo justo para vivir y salir adelante? ¿Si la riqueza a la que renunciáramos se repartiera y todos tuviéramos lo suficiente para alimentarnos, tener un techo y vestirnos? Tendríamos más del bien más preciado: tiempo, a costa de menos bienes materiales superfluos. En lugar de que unos lo tuvieran todo y lo reciclaran cada tres meses, todos tendrían lo básico para vivir con calidad. Pero claro, aquí no estamos contando con algo fundamental: el ser humano es ambicioso, necesita metas, es agresivo, egoísta… al menos así lo ha sido hasta ahora. Por eso un sistema igualitario no sería sostenible a gran escala, para que lo fuera, sería necesario un cambio de conciencia global. Hoy por hoy no es posible pero, quién sabe, a lo mejor si todos se lo pedimos a los Reyes Magos…