lunes, 29 de diciembre de 2014

NOVELAR LA HISTORIA: EMPATÍA HISTÓRICA...

Para escribir novela histórica es imprescindible practicar lo que llamo "empatía histórica": intentar meterse en el alma de los personajes, teniendo en cuenta sus circunstancias. 
Primero hay que estudiar el momento en el que vamos a ambientar la novela. En este proceso de documentación debemos estudiar los hechos, pero no podemos quedarnos ahí. No debemos olvidar los aspectos sociológicos y culturales. Un ciudadano del siglo IX no se comportaría igual que uno actual, entre otras cosas, porque su sistema de valores no es el mismo. 
Siempre que escribo una novela hago el esfuerzo de empatizar con esas personas que vivieron en nuestro pasado. Para esta tarea cuento con lo aprendido en mi formación como sociólogo en la facultad. 
Escribir novela histórica no es describir sucesos, es articular a todos los niveles una historia en un momento concreto del pasado. 
Extrapolar personajes actuales al pasado es, además de falso, insulso. La novela histórica tiene una función didáctica que debe abarcar también a la forma de vida, a las creencias, costumbres, conductas habituales...
Insisto, escribir no es describir. Escribir es algo parecido a interpretar, porque para hacerlo bien te tienes que saber meter en el pellejo de tu personaje...