martes, 6 de agosto de 2013

LAS ARENAS DE AMÓN

Mi última lectura ha sido una novela histórica de manual. Valerio Massimo Manfredi es un autor muy conocido con una gran habilidad para narrar. Es todo un especialista en el género de la novela histórica, donde destaca. Su mérito, desde mi punto de vista, reside en saber coger a personajes históricos, que normalmente están revestidos de un aura cuasi mágica, y convertirlos en personas, tratar de acercarnos a la persona que hay detrás del personaje. En este caso, en “Alexandros: Las arenas de Amón”, se centra en la figura de Alejandro Magno. 
Su estilo es muy fluido y de fácil lectura. Sin caer en cultismos ni excesivos lirismos, cuenta una historia que por su sencillez narrativa atrapa. Las descripciones, aunque abundantes, no son pesadas, lo que consigue introducirnos en el ambiente que recrea. Cuando digo que es una novela histórica de manual me refiero precisamente a todo esto, no se trata de una novela culta, con un lenguaje refinado ni un análisis profundo de personalidades, pero ofrece una visión muy creíble y atractiva de una realidad histórica. Personalmente, creo que la novela histórica debe abandonar ese tono formal que normalmente la domina y evitar caer en tópicos, para convertirse en el digno género que en realidad es. Como autores de novela histórica, prefiero a Tariq Alí o Maalouf, que utilizan los recursos de la novela de calidad ordinaria para sus novelas históricas. 
Las arenas de Amón es la segunda obra de una trilogía sobre la figura de Alejandro. He decidido leerla aislada porque está ambientada en la etapa que más me llama la atención, la conquista de Anatolia y la llegada a Egipto de las tropas macedonias. 
En resumen, se trata de una novela bien escrita que narra correctamente unos hechos muy interesantes. La recomiendo en la medida en que os llamen la atención los hechos que narra. Sin grandes aspiraciones literarias, el autor maneja con precisión el lenguaje para conseguir lo que se propone: entretener y enseñar.