jueves, 26 de septiembre de 2013

RUTA POR MOCLÍN

El pasado domingo estuve en Moclín con un grupo de familiares y amigos. Moclín es el pueblo fronterizo donde está ambientada mi primera novela. Hicimos la ruta conocida como del Gollizno, una ruta circular que desciende desde el pueblo hasta Olivares, para encarar el barranco del río Velillos y ascender desde allí al punto de partida. El sendero atraviesa pinares, avanza por la ribera del río y pasa por dos puentes y por una pasarela empotrada en el barranco. Vimos una escena de cacería que constituye una verdadera obra de arte rupestre del neolítico, y algunas trincheras que se conservan desde la guerra civil. Para terminar, visitamos el recinto amurallado que corona Moclín: la torre puerta y su entorno, que fueron objeto hace varios años de una intervención arqueológica, el Santuario del Cristo del Paño, donde se conserva el pendón de la villa y la imagen del famoso Cristo, que fue un estandarte de los Reyes Católicos, y el recinto de la alcazaba, con sus torres y aljibes, y sus imponentes vistas de Granada, a un lado, y Alcalá la Real al otro. 
Comprendimos por qué aquella fortaleza recibió el título de “Escudo de Granada”. Su situación entre Alcalá la Real y la capital granadina la convertían en un verdadero parapeto frente al avance cristiano. Fue frontera del reino durante cerca de siglo y medio, y su conquista supuso la apertura de la vega… de ahí a Granada sólo había un paso… 
Os recomiendo visitar el pueblo, hacer la ruta, subir al castillo y sus miradores, comer en sus bares, empaparse de su historia y de su naturaleza, que son alimento para las almas sensibles a la belleza...